Los cambios físicos asociados al envejecimiento plantean exigencias especiales a la nutrición.

Un efecto positivo importante para una "buena vida en la vejez" es un consumo moderado de energía. En la vejez, las necesidades energéticas disminuyen, por un lado, debido a la reducción de la musculatura y, por otro, a la disminución de la actividad.

Por otra parte, el riesgo de enfermedad aumenta con la edad (especialmente las enfermedades cardíacas y renales), lo que debe tenerse en cuenta a la hora de la alimentación. Se recomienda un aporte suficiente o mayor de oligoelementos y de ciertas vitaminas.

Algunos animales son propensos al estreñimiento en la vejez, lo que se debe a la reducción de la función motora intestinal. La adición de fibra dietética, por ejemplo en forma de fibra vegetal (disponible a petición), puede proporcionar alivio.

Otro problema que suele darse en la vejez es la disminución del apetito. El motivo suele ser una reducción del sentido del olfato o del gusto. En estos casos hay que calentar la comida, o añadir algo de pescado, levadura de cerveza o leche. También es posible añadir pequeñas cantidades de hígado.

Existen varios productos para mayores en las tiendas, sobre los que estaremos encantados de asesorarle. Alternativamente, también podemos preparar una sabrosa ración para que su mascota se prepare ella misma, según el gusto de su mascota y sus necesidades individuales.